LIGA ARGENTINA

Andrés Jaime, el básquet, el estudio y el profesionalismo.

El joven base de Unión habló de sus inicios con el básquet, desde sus comienzos, pasando por el análisis de su juego, su desarrollo, su salto de calidad de los últimos años a través de los cuidados y su evolución, además de hablar de su formación académica.


Andrés Jaime es uno de los grandes jóvenes valores que actualmente transita dentro de la Liga Argentina. El jugador de 20 años de Unión, club con el cual hizo toda su carrera hasta el día de hoy inclusive, forma parte del plantel profesional del Tatengue para esta temporada y sin dudas su proyección es más que prometedora.

El base se prestó hace unos días a una breve charla con Prensa ASB donde tuvo un interesante ida y vuelta en relación a su salto profesionalismo y las experiencias del mismo. Jaime, que comenzó a jugar por su hermano mayor, explicó que además de básquet en algún momento de sus años de niñez también se probó en fútbol.

“Arranqué a jugar a los 6 años. La razón fue porque jugaba mi hermano y quería hacer algo con él. Estaba encaprichado, tiene 4 años más que yo, y si no entrenábamos juntos no quería. Así que más o menos empezó con eso, siguiéndolo a mi hermano… y acá estamos. Jugaba al fútbol desde chico y cuando tuve que elegir me decidí por el básquet. Veía por ahí cómo mi hermano tenía su grupo de amigos y cómo era la relación tanto dentro como fuera de la cancha, la familia que se formó en un club. Eso fue lo que me hizo decidirme por el básquet”, dijo sobre sus inicios y sobre qué lo terminó llevando a decidirse por nuestra disciplina.

Jaime es uno de los bases más interesantes que tiene actualmente la temporada 2019/20, y desde muy joven es un rol al que supo abrazarse con firmeza para desarrollarlo. “Siempre fui base, me sentía cómodo en esa posición y nunca se me ha cambiado. Por ahí al jugar con otros bases ha pasado de correrme un poco, pero yo siempre creí que por ahí debía ir el camino”, explicó.

Luego agregó una observación sobre cómo ha ido evolucionando la función de los bases con el paso de los años, desde la experiencia personal que tuvo y desde cómo ha sido un puesto que a través del tiempo se fue mejorando y afianzando mayores recursos de juego.

“Hoy en día la función del base cambió mucho. Por ahí cuando veías un base era el que ordenaba el equipo, quien llevaba la pelota y trataba de tener todo ordenado, con menos capacidad de anotación y más lectura… por ahí con eso fue con lo que yo más me crié y más me gustaba hacer, tener el equipo ordenado, que todos estén contentos, tengan sus tiros y demás. Pero el juego te va haciendo cambiar y te va preparando para todo, para poder anotar, defender, asistir, rebotear… y eso es un poco lo que se busca ahora, ser un jugador más completo con tal de ayudar al equipo en la faceta que sea”.

Respecto al clic que hizo a nivel mental con respecto a la forma de entrenarse y los cuidados, aspectos determinantes para el salto de calidad que consiguió a través de los últimos años, el santafesino comentó.

“Cuando entrás en un ambiente profesional es totalmente distinto y sin dudas tenés que estar preparado para afrontarlo de buena manera. Los cuidados, tanto físicos, nutricionales, kinesiológicos y demás son muy importantes para poder rendir en el equipo. Y hay que se consciente de eso, transformarlo en un hábito y sin dudas que eso te va poniendo en un lugar mejor a medida que lo vas asimilando y con el paso del tiempo”.

Además habló un poco de cómo sirvió para su presente asimilar todos estos aspectos a tener en cuenta. “Por ahí hay mucha gente que te ayuda, te da consejos y demás. Por ejemplo para nosotros Luli () es un apoyo muy importantes en las comidas, a mí me ha servido mucho para cambiar mi físico y por eso estoy muy agradecido. Pero la realidad es que tenés que darle mucha bola a todos esos aspectos porque sin ellos es muy difícil llegar a jugar a nivel profesional”, explicó en el sentido de la parte nutricional.

“Ya desde los 14-15 años que me gustaba ver cómo jugaban los más grandes en los equipos profesionales me di cuenta de que tenía que hacer un cambio, cambiar hábitos, y eso es un poco lo que te motiva. Si realmente tenés una pasión por el básquet eso es lo que te empuja a cambiar los hábitos y empezar a hacer un cambio que te sirve como para ser un mejor jugador”, dijo sobre su físico y los cambios que generó.

La formación académica es clave en la vida de todo deportista. Y el joven Jaime lo sabe, e incluso actualmente estudia la carrera de Ingeniero Industrial y además dando un mensaje positivo al respecto, advirtiendo que la educación no solamente es algo que se puede realizar en paralelo con el deporte sino también que termina siendo una herramienta fundamental para el futuro de cualquier persona.

“Estoy estudiando Ingeniero Industrial en la Facultad de Ingeniería Química. La voy haciendo como se pueden, como decían los doctores, por ahí hay que darle un poco de importancia a lo otro y yo ahora por ejemplo el foco está más puesto en el equipo y en el torneo pero no se puede descuidar, porque uno sabe que la carrera del basquetbolista en algún momento se corta y hay que estar preparado para tener respuesta frente a eso”, fue su reflexión.

Y añadió: “Sin dudas se puede hacer todo a la par, simplemente hay que organizarse, es clave eso. Todo lleva su tiempo y a todo hay que darle dedicación, pero siendo una persona organizada se puede cumplir con todo. Por ahí hay momentos durante el año donde se desatiende una cosa más que otra pero siempre se puede estar atento a todo”.

Está claro que Andrés es uno de los jóvenes con altísima proyección, por el juego que ha sabido explotar hasta ahora, por edad y por las condiciones que muestra para seguir evolucionando. Está claro que hay un camino largo por recorrer, y en este sentido, ante el interrogante de su visión sobre un salto más grande a futuro, el jugador dejó en claro que hoy su cabeza se centra en Unión pero que uno siempre sueña con poder llegar a lo máximo.

“Cuando uno decide jugar al básquet siempre sueña con lo mejor y llegar a lo más alto. Hoy mi cabeza está totalmente puesta en Unión, ahora y seguramente por un tiempo más, pero llegado el momento si hay alguna posibilidad de escalar o subir de nivel se va a analizar. Hay muchas cosas que analizar, pero siempre está la posibilidad y siempre se piensa. Siempre se sueña, pero por ahora estoy acá metido con Unión, con la cabeza puesta y esperando que se reanude el torneo”, explicó.

Por último, para dejar una reflexión sobre su propia experiencia y los jugadores que deseen dar este salto al profesionalismo que hoy transita, argumentando que el esfuerzo, el sacrificio, es clave siempre y cuando uno tenga como sueño recorrer este camino.

“Una vez que un jugador decide que el básquet le apasiona tiene que luchar por llegar. Y sin dudas fue un esfuerzo, tanto cuando sos chico que te perdés juntadas con tus amigos o cumpleaños y demás situaciones… pero si vos luchás y realmente querés hacerlo tenés que dar un esfuerzo mayor siempre para lograr. Tanto en el estudio, en tu casa o dentro de tus amigos por ahí hay personas que te ayudan a hacerlo más fácil a eso del esfuerzo para que vos llegues porque saben que realmente lo querés”.

“Uno nunca se puede relajar porque sino empezás a esquivar cosas y después seguramente termines fallando en lo que quieras hacer”, cerró.

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