CABB

Interna picante.

Pese a críticas y renuncias, la FIBA aprobó el proyecto de estatuto de la Confederación Argentina de Básquetbol

Por Mauricio Codocea
Clarín


Pese a que en las últimas semanas se sumaron voces que, desde adentro de la Confederación Argentina de Básquetbol, eligieron distanciarse del ante proyecto de reforma del estatuto propuesto por la entidad, y aunque incluso algunos dirigentes anunciaron sus renuncias, este martes llegó a las oficinas de la calle Montevideo un mail de la Federación Internacional (FIBA) con la aprobación del documento, de modo que ahora sólo resta que el mismo sea votado en asamblea para convertirse oficialmente en el “nuevo reglamento” del básquet nacional.

En las primeras horas del día hubo una videollamada entre las áreas legales para terminar de afinar el lápiz respecto a algunas preguntas sobre el proyecto y, un rato más tarde, el departamento jurídico de FIBA le comunicó al secretario general, Andreas Zagklis, que estaba todo en orden.

Así, el abogado griego -quien sustituyó en el cargo al fallecido Patrick Baumann en 2018- envió un mail dirigido a Fabián Borro, titular de la CABB, en el que le expresó: “Puedo confirmar que el proyecto de estatuto cumple con los Estatutos Generales de la FIBA y ya pueden ser formalmente adoptados por su Confederación”.

¿Qué falta para eso? Que se lleve a cabo una asamblea en la que los representantes voten afirmativamente. Si bien no hay una fecha determinada, en la casa madre del básquet argentino esperan que sea “en breve”; será, de hecho, una asamblea extraordinaria específicamente para el tratamiento de este proyecto que en su momento adelantó Clarín.

El nuevo estatuto, entre otras cuestiones, implica el cambio de sigla de CABB a CAB, la obligación de que haya diversidad de género en los cargos (aunque sectores del básquet femenino acusaron a esta decisión de no ser suficiente en pos de la igualdad), y, luego de recibir una decena de mails en la consulta abierta al público para hacer sugerencias, se utilizará a futuro el lenguaje inclusivo de forma neutra (por ejemplo, en vez de referirse a “el presidente” se hablará de “la presidencia).

También el nuevo estatuto otorga mayor poder a los clubes para elegir directamente a sus representantes federativos, lo que reduce muchísimo el peso de las asociaciones provinciales y lo que generó grietas en el propio oficialismo.

Sin ir más lejos, provincias que en su momento habían apoyado la candidatura de la lista que consagró a Borro manifestaron su desacuerdo con el proyecto y hasta algunos directivos, apenas medio año después de haber asumido, anunciaron que presentaban la renuncia.

Fue el caso de la Federación de Santa Fe, que emitió un comunicado tras la salida de Arnaldo Barberi (tesorero), Víctor Fogolín (vocal) y Marcelo González Acuña (miembro del Tribunal de Disciplina). En el mismo expresaron: “(…) Lo que se llama reforma era un ‘nuevo’ estatuto que quiere cambiar las estructuras de los estamentos del básquet federado de la Argentina, desconociendo totalmente la historia y la tradición de nuestro deporte”.

La acusación más grave llegó de parte de Raúl Foradori, presidente de la entidad santafesina, que definió a Borro como “Al Capone”, dijo que la actual conducción le hará “mucho daño al básquet argentino” y acusó al titular de la CABB de haber pasado por encima de su autoridad federativa para “poner” a Sportivo América en la Liga Argentina (la segunda categoría) y de no contestarle a múltiples intentos de comunicación.

Lo último fue cuanto menos curioso teniendo en cuenta que ocurrió varios meses antes de las elecciones en la Confederación, en las que la Federación de Santa Fe terminó apoyando… A la lista de Borro, ocupando además, una vez consagrado ese espacio, los puestos de tesorería y uno de los vocales.

El titular de la CABB, en diálogo con este diario, lanzó una acusación lapidaria al ex tesorero a partir de una auditoría: “Barberi renunció porque, haciendo uso de su condición de tesorero, ‘compensó’ a cero una deuda de su Federación por 2,8 millones de pesos. Fue descubierto, se tomó licencia y ahora renunció”.

Desde la Federación de Entre Ríos (que también había apoyado al actual titular), en tanto, expresaron que con este proyecto de reforma “se violentan garantías legales y constitucionales que amparan el funcionamiento de las Federaciones y Asociaciones”, que las asociaciones perderían “derechos políticos” y que pasarían a ser “meras auxiliares de la organización deportiva”.

Más allá de esas quejas, en definitiva, el estatuto marcha a su aprobación definitiva. Y ya cuenta con el visto bueno de la FIBA.

Fotos: Luciano Thieberger

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