Después de un largo proceso de recuperación, el pivote rosarino Juan Pablo Evangelista volvió a pisar la cancha y dejó atrás meses de incertidumbre, trabajo silencioso y mucha fortaleza mental. Su regreso no solo significó un refuerzo deportivo , sino también una inyección anímica para todo el equipo de San Martín de Marcos Juárez
La historia se remonta al 5 de julio de 2025, en un partido de la Liga Federal que San Martín disputaba en el Leonardo Gutiérrez frente a Santa Paula de Gálvez, por los Cuartos de Final. Allí llegó la lesión que lo obligó a frenar y encarar un proceso largo, tanto en lo físico como en lo mental.
El regreso se concretó este viernes 17, en el triunfo de San Martín por 102 : 45 ante Atlético San Genaro, en el marco de la séptima fecha del Apertura de la Asociación Cañadense, marcando así su vuelta oficial a la competencia.
“Fue un proceso largo, donde lo más difícil es manejar la cabeza. Uno se dedica a esto y no poder estar adentro de la cancha es difícil”, contó. En ese camino, el acompañamiento fue clave: “Por suerte tengo mi familia que me acompaña mucho, y la gente del club que también hace todo más llevadero”.
El retorno ya estaba marcado en su calendario personal, pero la realidad superó cualquier expectativa. “Saber cuándo iba a debutar me ayudó a prepararme para el momento, pero nunca pensé que iba a ser así”, explicó.
“La verdad que fue hermoso. Ver a toda la gente que me acompañó en este proceso en la tribuna fue realmente muy lindo”, expresó. La emoción fue inevitable: “Me emocioné mucho y me pone muy feliz saber que hay mucha gente atrás que está feliz por mi regreso”.
Evangelista volvió. Y su historia, más allá del resultado, ya es una victoria.
Video Valentina Cuesta
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