Los formadores modernos.

Inició una revolución. Sin dudas, nuevas tendencias y paradigmas emergen a medida que avanza la evolución biológica del deporte. Si verdaderamente no existiera la metodología, no se podría conceptualizar cada proceso que desemboca la enseñanza y estudio.

La formación del Siglo XXI empujó a que los jugadores se adapten a los preceptos que la NBA impone en los jugadores, el conocimiento, los caminos del entrenamiento hacía los entrenadores. Si hoy no estás dispuesto a adaptar sus convicciones y formas de trabajo a esta revolución, no proliferas cómo entrenador (y menos aún como Desarrollador o formador de jugadores). El entrenador debe estar dispuesto a arriesgar la enseñanza convencional (poco efectiva) por nuevos principios que gobiernan y rigen el entrenamiento, el rendimiento y capacitación, métodos que son antinaturales pero altamente efectivos.

El formador es aquel quien dedica la enseñanza a programas de desarrollo de un amplio panorama de habilidades sin importar el contexto, el Biotipo, el talento inicial ni las condiciones ni oportunidades particulares.
Hoy los jugadores deben ser polifacéticos. Dominar cada rango de habilidad: desequilibrantes, técnicos, comprensivos. Ser arritmicos, ofensivos, efectivos y explosivos. Por ende, la enseñanza no deben cerrar a jugadores en roles a futuro, sino impactar en estilos seguros a ser geniales en técnica y lectura de situaciones de alta intensidad.

Estudiar más aún el tiro (habilidad más letal), el desequilibrio porcentual del 1×1 y desarrollar planes acerca control físico y acondicionamiento para potenciar más aún el juego en situaciones, driles y métodos en momentos reales.
No puedes predecir un futuro sin crearlo. Ni lograr mejoras solo con deseo pero sin planes. Administración de tiempos, jugar con control de errores, tener pasión, ser paciente en las dinámicas y enseñar en progresión y regresión cad momento para ser eficientes.
Se debe dejar atrás formas sin narrativa, y encaminar la formación hacia la vision de estudio NBA. Un juego que es dinámico y de alto ritmo. Muy efectivo y en transformacion continua. Es una clave a copiar a los mejores del mundo. El formador debe dedicarse menos al estudio táctico o video scout y más aún Desarrollar jugadores bajo programas de estudio en cancha. Si no estás a la altura en conocimiento, será difícil romper los pronósticos

Cada sesion es un juego analógico. Tu idea debe ir más allá de resultados inmediatos
abrazar el progreso a través de la Postemporada, la optimización de tiempos, sesiones de Player Development y estudio de detalles. Entender a la habilidad como el máximo escalón de mejora individual. Sin dudas, un desafío. Pero elevando estándares en formación, se alcanza lo perfectible en mejora de jugadores hacia la élite.

TOMÁS MARTINEZ
IG @_tomasmartinez.24


 

Comparte esta publicación en

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *