INTERES GENERAL

Mario Elie pasó por Unión de Santa Fe y luego triunfó en la NBA

A diferencia de lo que sucede habitualmente, "Súper Mario" primero jugó en Argentina y para después brillar en la NBA.


En 1987 Unión de Santa Fe era uno de los clubes que competían en la élite nacional. Por ese entonces el Tatengue debía reforzarse , no eran tiempos de bonanza y gracias a algunos contactos en el país del Norte se logró el objetivo : el fichaje de alguien que pudiera cambiarle la cara a la plantilla . Así llegó Mario Antoine Elie un neoyorquino sin demasiados pergaminos con formación entre 1981 y 1985 con los Yellow Jackets del American International College, una universidad de la División II de la NCAA. donde en dos ocasiones fue campeón de la Northeast Ten Conference, siendo elegido Rookie del Año en su primera temporada, y mejor jugador de la conferencia en las otras tres.

Sus números colegiales (17,2 puntos, 8,1 rebotes y 2,7 asistencias por partido) más los desempeños de “Súper Mario” en Irlanda y después en la USBL jugando para los Miami Tropics inclinaron la balanza para tomar la decisión de incorporar por parte del club de López y Planes a este alero de 1,96 mts y dos años de experiencia profesional fuera de su país.

Así Elie arribó a nuestro país para iniciar un breve pero no menos rendidor periplo por Santa Fe. Solo jugó 8 partidos con la casaca rojiblanca en aquella temporada 1987. Con una media de 19,5 puntos ratificó con creces la elección de Alberto Tourn y la dirigencia santafesina, su eficaz puntería será recordada por los aficionados tatengues.

La salida de Mario Elie fue mucho antes del descenso del equipo. Los tatengues cayeron a la Liga B junto a Firmat FBC y Olímpico de La Banda marcando su última temporada liguera ya que la historia determinaría que jamás volverían a la élite. Tommy Anderson fue pareja extranjera en ese equipo que entre otros contaba con Hernán Montenegro , Javier Tilatti , Carlos Spurio , Miguel Barbieri , Alberto Paoli, Sebastián Uranga , Waldemar Cardona , Darío Cepeda , Ricardo Méndez y Leonardo Rinaudo . Paul Phifer fue el tercer foráneo que transito fugazmente en la temporada. Aldo Montalbetti , José María Yoyo Cavallero y Marcelo Nickilson fueron los entrenadores ese año.

Tres años más tarde Elie, que se había lucido en Portugal y que luego tuvo una experiencia en la desaparecida CBA con los Albany Patrols llegaba a la NBA para emprender un camino de éxitos aunque algo complicado en el inicio. Elie había sido elegido en la séptima ronda del Draft de la NBA de 1985, en el puesto 160, por Milwaukee Bucks

En la temporada 1990/91 firmó un contrato de 10 días con los Philadelphia 76ers , enseguida fue Golden State Warriors la franquicia que lo contrató y fue ahí donde finalizó la temporada.

Porttland Trail Blazers primero y luego Houston Rockets vieron una versión fenomenal de Elie en la mejor liga profesional del mundo. Con los texanos vivió momentos únicos, como aquel “BESO DE LA MUERTE” el Kiss of Death, el tiro ganador de tres puntos a 7 segundos del cierre del juego ante los Suns durante el séptimo encuentro de las Finales de la Conferencia Oeste en 1995 que le permitió a Houston alcanzar la final y luego el título ante Orlando.

Cinco temporadas y en dos de ellas campeón de la NBA con Houston siendo la mencionada edición muy recordada con promedios de 16,3 puntos, 4,3 rebotes y 3,3 asistencias compartiendo cancha con monstruos como Hakeem Olajuwon, Clyde Drexler, Robert Horry y Sam Cassell.

En 1998 , San Antonio Spurs fue su nuevo lugar tras la salida de los Rockets , junto a Tim Duncan y David Robinson levantó el trofeo Larry O’Brien de la edición 1999/00 cuando las “Espulas” derrotaron a los Knicks.

Con 37 años y 11 temporadas, Mario Elie se retiró como profesional en los Phoenix Suns allá por 2000/01.

Trece años antes tuvimos el lujo de ver en nuestras pampas a un triunfador que regaló talento en Unión. “Super Mario” fue parte de la historia del Tate en el espectro basquetero.

Seguramente el gran PEPE GRANDINETTI en sus transmisiones radiales de la época habría tenido más de un elogio para ese tremendo jugador.

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